30 de Julio de 2010
lo que nos mueve

Interculturalidad

Nuestra apuesta

La lucha contra la discriminación y el reconocimiento de la diversidad ha constituido una de las líneas centrales del trabajo que Fundación IDEAS viene desarrollando, desde mediados de la década de los noventa, para aportar al debate y acción pública del movimiento ciudadano. Cumplida su fase de emergencia y consolidación como crítica pública de la sociedad, la cuestión de la educación en los valores de la tolerancia y la diversidad se enfrenta a nuevos retos para superar las barreras del prejuicio, el estigma y la discriminación.

A la dimensión social y ética del trato igualitario y respetuoso de la diversidad, se instala la necesidad de construir fórmulas que ayuden a una convivencia más armónica, de respeto y responsabilidad frente a la diversidad sociocultural existente. Por ello, el fomento del diálogo y el desarrollo de prácticas interculturales entre comunidades -étnicas, religiosas- y distintos grupos sociales constituye una oportunidad para hacer frente a las intolerancias y discriminaciones en curso; favoreciendo la formación en valores de contenido democrático, como el respeto mutuo, la tolerancia, la justicia y la paz.

Objetivos

Una adecuada valoración de la diversidad sociocultural y de los beneficios que ella conlleva, así como su práctica efectiva, puede y debe ser reconocida y estimulada. Es por ello que el Área de Desafíos Interculturales se propone como objetivo central contribuir al desarrollo de procesos interculturales como un modo de fomentar, en los diferentes ámbitos de la vida social, la integración de las diferencias, la superación de los prejuicios y discriminaciones, el diálogo e intercambio cultural entre comunidades y grupos socioculturales diversos; de modo de abrir el paso a una sociedad pluralista, en cuyas redes se produzcan mutuos enriquecimientos de creación cultural en una perspectiva abierta y articuladora de mundos de vida diferentes.

Entendemos que este tipo de procesos tiene profundas implicancias políticas y sociales. No basta el reconocimiento ni la valoración positiva, existe la necesidad de dar un paso más: vincular la afirmación de la diversidad cultural con formas efectivas de ejercer la ciudadanía, de modo que ésta llegue a ser inclusiva y equitativa.

Para ello, apostamos por promover el encuentro, el diálogo y la reflexión, así como, el desarrollo de procesos de educación para la diversidad y la interculturalidad.

Nuestros desafíos

  • El reconocimiento de la diversidad como un compromiso ético-político de disminuir las brechas de desigualdad social.
  • El desafío de la interculturalidad es construir climas de respeto al otro, impulsando iniciativas educativas en la ciudadanía para la superación no violenta de los conflictos y encuentros de solidaridad en espacios comunes.
  • Promover los espacios de diálogo democrático, ampliando el conocimiento cultural sobre los otros, a partir del respeto del derecho a la diferencia entre personas, grupos y comunidades.
  • Estimular dinámicas de creación cultural que renueven los signos identitarios de los diferentes grupos socioculturales y étnicos del país.
  • Rechazar cualquier forma de discriminación que atente contra la interculturalidad democrática.